Unas trazas de sangre entre dos reglas, un sangrado tras una relación sexual o unas pérdidas de sangre inesperadas pueden tener numerosas causas.
Algunas son frecuentes y benignas, en particular al cambiar de anticoncepción. Otras requieren un estudio: infección ginecológica, pólipo, fibroma, trastorno de la ovulación, embarazo o, más raramente, una lesión del cuello uterino o del endometrio.
Por tanto, un sangrado inhabitual ni es automáticamente grave, ni debe restársele importancia.
El contexto es esencial: edad, anticoncepción, posibilidad de embarazo, frecuencia de los sangrados, cantidad de sangre, dolores asociados y aparición eventual tras una relación sexual.
¿Qué se entiende por sangrado entre las reglas?
Se trata de un sangrado vaginal que se produce fuera del periodo menstrual esperado.
Puede adoptar diferentes formas:
- unas trazas rosadas o marrones;
- un ligero «spotting»;
- un sangrado rojo;
- episodios repetidos entre las reglas;
- un sangrado tras una relación sexual;
- a veces un sangrado más abundante.
En la terminología médica moderna, estas situaciones forman parte de los sangrados uterinos anormales, cuando se confirma un origen uterino.
El término histórico «metrorragia» sigue utilizándose con frecuencia.
¿Cuáles son las posibles causas?
En una mujer no embarazada, la Assurance Maladie cita entre las causas frecuentes de sangrado entre las reglas:
- desequilibrios hormonales;
- infecciones ginecológicas;
- pólipos y fibromas uterinos;
- lesiones o cáncer de cuello uterino;
- cáncer de endometrio.
Son posibles otras situaciones, en particular una anticoncepción hormonal, ciertos medicamentos o trastornos de la ovulación.
Ante todo, cuando existe la posibilidad de embarazo, este debe tenerse en cuenta en el razonamiento diagnóstico.
¿Es forzosamente preocupante un sangrado con la píldora?
No.
Pueden aparecer sangrados irregulares o un spotting con la anticoncepción hormonal, particularmente al comienzo de un método o tras ciertas modificaciones.
Un olvido de píldora también puede alterar el control del ciclo.
Pero un sangrado no debe atribuirse automáticamente a la anticoncepción si:
- aparece tras un largo periodo de estabilidad;
- se vuelve frecuente o persistente;
- se vuelve importante;
- se produce sistemáticamente tras las relaciones;
- se acompaña de dolor, fiebre u otros síntomas.
En ese caso, puede ser necesario buscar otra causa.
¿Se puede sangrar con un DIU?
Sí.
Las modificaciones del sangrado dependen en particular del tipo de dispositivo intrauterino.
El DIU de cobre puede asociarse a reglas más abundantes, particularmente tras su colocación.
Los dispositivos intrauterinos hormonales pueden, por el contrario, provocar sangrados irregulares o spotting al principio de su uso, antes de que las reglas se vuelvan a menudo menos abundantes.
No obstante, un sangrado inhabitual asociado a un dolor importante, a una posibilidad de embarazo o a otros síntomas requiere una evaluación.
¿Puede un pólipo provocar sangrado entre las reglas?
Sí.
Los pólipos del cuello o de la cavidad uterina suelen ser benignos, pero pueden provocar sangrados irregulares o sangrados tras las relaciones.
Cuando la historia clínica sugiere una anomalía de la cavidad uterina, pueden proponerse la ecografía o la histeroscopia según la situación.
Las recomendaciones NICE consideran en particular que un sangrado intermenstrual persistente puede justificar una exploración de la cavidad uterina cuando se sospecha un pólipo, un fibroma submucoso o una patología endometrial.
¿Pueden los fibromas provocar sangrado?
Sí.
Los fibromas son tumores benignos que se desarrollan a partir del músculo uterino.
Pueden ser asintomáticos o provocar en particular:
- reglas abundantes o prolongadas;
- sangrados irregulares;
- sensación de presión pélvica;
- dolor según su tamaño y localización.
Por tanto, no todos los fibromas provocan los mismos síntomas, y el hallazgo de un fibroma no significa necesariamente que explique por sí solo el sangrado.
¿Puede una infección provocar sangrado?
Sí.
Algunas infecciones genitales, en particular las que afectan al cuello uterino, pueden provocar un sangrado entre las reglas o tras una relación.
Según el contexto, el médico puede buscar en particular una infección de transmisión sexual.
Las pérdidas vaginales inhabituales, el dolor pélvico, el escozor, la fiebre o el dolor durante las relaciones son informaciones importantes que hay que comunicar.
¿Por qué se puede sangrar tras una relación sexual?
Un sangrado tras una relación puede tener diferentes causas:
- irritación o pequeña lesión local;
- sequedad vaginal;
- infección o inflamación del cuello uterino;
- pólipo cervical;
- ciertas modificaciones del cuello uterino;
- más raramente, una lesión precancerosa o cancerosa.
Un episodio aislado puede tener una causa menor.
En cambio, un sangrado poscoital que se repite merece un examen ginecológico para determinar su origen.
¿Puede estar relacionado un sangrado entre las reglas con un embarazo?
Sí.
En una mujer en edad de procrear, debe considerarse un embarazo cuando sea posible.
Un sangrado puede producirse al inicio de un embarazo por diferentes motivos.
Pero la asociación retraso de la regla o posibilidad de embarazo + sangrado + dolor pélvico debe llamar especialmente la atención, ya que el embarazo ectópico forma parte de los diagnósticos a excluir.
Un dolor importante, un malestar, una debilidad marcada o sangrados importantes requieren una evaluación rápida.
¿Se puede sangrar en el momento de la ovulación?
A veces pueden observarse ligeros sangrados en torno a la ovulación.
Pero es imposible concluir que un sangrado es «simplemente la ovulación» únicamente en función del día del ciclo.
Cuando un sangrado se repite, se vuelve más importante o presenta características inhabituales, es preferible buscar su causa.
¿Puede el estrés provocar sangrados irregulares?
El estrés puede influir en el funcionamiento del eje hormonal y alterar la ovulación o el ciclo en algunas personas.
Pero no hay que atribuir automáticamente un sangrado ginecológico al estrés antes de haber tenido en cuenta las demás causas posibles.
Decir «es el estrés» no constituye un diagnóstico.
¿Qué es la clasificación PALM-COEIN?
Los ginecólogos utilizan una clasificación internacional propuesta por la FIGO para organizar las causas de los sangrados uterinos anormales en mujeres no embarazadas en edad de procrear.
Distingue en particular las causas estructurales:
- P: pólipo;
- A: adenomiosis;
- L: leiomioma, es decir, fibroma;
- M: malignidad e hiperplasia;
y las causas no estructurales:
- C: trastorno de la coagulación;
- O: disfunción ovulatoria;
- E: causa endometrial;
- I: causa iatrogénica, en particular ciertos tratamientos;
- N: causas aún no clasificadas.
Esta clasificación recuerda sobre todo una cosa: un mismo síntoma puede tener causas muy diferentes.
¿Por qué es importante la edad?
Las causas probables evolucionan a lo largo de la vida.
En la adolescencia, los ciclos pueden ser irregulares durante los primeros años tras la primera menstruación.
Durante la vida reproductiva, pueden considerarse en particular la anticoncepción, el embarazo, los trastornos ovulatorios, los pólipos, los fibromas o las infecciones según el contexto.
En la perimenopausia, los ciclos se vuelven frecuentemente irregulares, pero eso no significa que todo sangrado deba atribuirse automáticamente a la transición menopáusica.
Tras la menopausia, la norma es diferente.
¿Se puede sangrar tras la menopausia?
Un sangrado que se produce tras la menopausia debe evaluarse médicamente.
Existen causas benignas, en particular relacionadas con la atrofia de los tejidos genitales o con ciertos pólipos.
Pero un sangrado posmenopáusico también puede revelar una patología endometrial o cervical.
Por tanto, no hay que esperar a que se repita para comentarlo con un médico.
¿Cómo se desarrolla el estudio?
El estudio se adapta a la situación.
El médico busca precisar en particular:
- la edad;
- la fecha de la última regla;
- la regularidad habitual de los ciclos;
- la cantidad y la duración del sangrado;
- su repetición;
- la anticoncepción utilizada;
- los medicamentos;
- la existencia de relaciones sin protección;
- la posibilidad de un embarazo;
- el dolor;
- los síntomas infecciosos;
- los antecedentes personales y familiares.
Un calendario de las reglas y de los episodios de sangrado puede ser muy útil.
¿Qué pruebas pueden proponerse?
Según el contexto, el estudio puede incluir:
- exploración ginecológica;
- prueba de embarazo;
- hemograma si las pérdidas son importantes o repetidas;
- búsqueda de infección o de ITS;
- ecografía pélvica;
- exploración del cuello uterino;
- histeroscopia;
- toma de muestra o biopsia del endometrio en determinadas situaciones.
No todas estas pruebas son necesarias en todas las pacientes.
La elección depende del perfil de riesgo y de los síntomas.
¿Por qué se puede buscar una anemia?
Las pérdidas de sangre importantes o repetidas pueden provocar una carencia de hierro y a veces una anemia.
Una fatiga inhabitual, una falta de aire al esfuerzo, palpitaciones, mareos o palidez pueden llevar, en particular, a solicitar un análisis de sangre.
¿Cuándo hay que consultar rápidamente?
Es necesaria una evaluación rápida en particular en caso de:
- sangrado muy abundante;
- malestar, mareos importantes o pérdida de conocimiento;
- falta de aire o debilidad importante;
- dolor pélvico intenso;
- posibilidad de embarazo asociada a un dolor o a un sangrado;
- fiebre asociada a dolor pélvico;
- sangrado tras la menopausia.
El ACOG recomienda una atención urgente cuando un sangrado muy abundante —por ejemplo, que requiera cambiar de protección cada hora durante varias horas— se acompaña en particular de mareos, disnea o dolor torácico.
En resumen
El sangrado entre las reglas tiene numerosas causas posibles.
La anticoncepción, los trastornos hormonales, las infecciones, los pólipos y los fibromas forman parte de las situaciones frecuentes. Otras causas, en particular relacionadas con el embarazo, el cuello uterino o el endometrio, a veces deben buscarse.
Un sangrado inhabitual no es sinónimo de cáncer, pero su repetición no debe restarse importancia.
Un sangrado tras una relación que se repite merece una consulta.
En una mujer que pueda estar embarazada, la asociación sangrado + dolor pélvico requiere una atención especial.
Tras la menopausia, todo sangrado nuevo debe evaluarse.
Información médica: este artículo proporciona información general y no sustituye a una consulta. En caso de sangrado abundante, malestar, dolor importante o posibilidad de embarazo asociada a dolor o sangrado, puede ser necesaria una evaluación médica rápida.
Fuentes médicas y científicas
Assurance Maladie. Saignements entre les règles ou règles très abondantes : quelles causes ? Mise à jour 2026. https://www.ameli.fr/assure/sante/themes/saignements-gynecologiques-anormaux/saignements-entre-les-regles-ou-regles-abondantes-longues-les-causes
Brun JL, Plu-Bureau G, Huchon C, et al. Prise en charge des ménorragies : recommandations pour la pratique clinique du Collège national des gynécologues et obstétriciens français (CNGOF). Gynécologie Obstétrique Fertilité & Sénologie. 2022;50:345-373.
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National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Heavy menstrual bleeding: assessment and management — NG88. https://www.nice.org.uk/guidance/ng88/chapter/Recommendations
Solicite cita con la Dra. Yasmine Maazouzi en el Hôpital Privé Beauregard (23 Rue des Linots, Bât. B5 ICOGM, Marsella 13004) para un estudio adecuado a su situación.