¿Hace más de un año que no tiene la regla y nota algunos restos de sangre, flujo rosado o marrón, o un verdadero sangrado?
En la mayoría de los casos, la causa es benigna.
Pero un sangrado que aparece después de la menopausia merece siempre una evaluación médica, porque también puede ser el primer signo de una enfermedad del endometrio.
La regla práctica es, por tanto, sencilla: incluso un episodio único o muy leve debe comunicarse a un profesional de la salud.
¿Qué se considera un sangrado después de la menopausia?
La menopausia corresponde clásicamente al cese definitivo de las reglas tras 12 meses seguidos sin menstruación, en ausencia de otra causa evidente.
Se habla de sangrado posmenopáusico cuando aparece un sangrado vaginal después de ese periodo.
Puede adoptar distintas formas:
- algunos restos de sangre;
- flujo rosado o marrón;
- un sangrado parecido a una regla;
- un sangrado después de una relación sexual.
Las recomendaciones del NICE también definen el sangrado posmenopáusico como un sangrado vaginal que aparece más de 12 meses después del cese de la menstruación debido a la menopausia.
¿Cuáles son las causas posibles?
Las causas benignas son frecuentes
Entre las causas posibles figuran en particular:
- la atrofia vaginal o endometrial, ligada al descenso de los estrógenos;
- los pólipos del cuello uterino o del endometrio;
- algunos tratamientos hormonales de la menopausia;
- lesiones benignas del cuello uterino o de la vagina.
Con la disminución de los estrógenos, las mucosas pueden volverse más finas y frágiles y sangrar con más facilidad.
Algunas causas deben descartarse
El estudio también debe buscar en particular:
- una hiperplasia de endometrio;
- una lesión precancerosa;
- un cáncer de endometrio;
- con menos frecuencia, una enfermedad del cuello uterino, de la vagina o de la vulva.
A veces la sangre no procede del aparato genital, sino de la vejiga o del recto. La exploración médica permite precisar su origen.
¿Es necesariamente un cáncer?
No.
La mayoría de las mujeres que presentan un sangrado después de la menopausia no tienen cáncer de endometrio.
Una importante revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2018 en JAMA Internal Medicine reunió 129 estudios y 40 790 mujeres.
Mostró que:
- alrededor del 9 % de las mujeres con sangrado posmenopáusico tenían un cáncer de endometrio;
- alrededor del 91 % de las mujeres con cáncer de endometrio habían presentado un sangrado posmenopáusico.
Estas cifras explican por qué el síntoma debe evaluarse sin concluir de entrada que se trata de un cáncer.
Dicho de otro modo:
la mayoría de los sangrados posmenopáusicos son benignos, pero el sangrado es un signo revelador frecuente del cáncer de endometrio.
¿Qué factores aumentan el riesgo de cáncer de endometrio?
El riesgo individual depende de muchos factores.
Entre los factores asociados a un aumento del riesgo figuran en particular:
- el sobrepeso y la obesidad;
- la diabetes;
- la exposición prolongada a estrógenos sin progestágeno en una persona que conserva el útero;
- el tamoxifeno;
- algunas predisposiciones genéticas, en particular el síndrome de Lynch;
- algunos antecedentes personales o familiares.
No obstante, la ausencia de factores de riesgo no permite descartar una enfermedad del endometrio cuando hay un sangrado.
¿Cómo se realiza la evaluación?
La evaluación depende de la edad, los tratamientos, los factores de riesgo, el carácter único o recurrente del sangrado y los resultados de las primeras pruebas.
La exploración ginecológica
La exploración permite en particular:
- buscar el origen exacto del sangrado;
- examinar la vulva, la vagina y el cuello uterino;
- identificar una posible atrofia;
- buscar un pólipo u otra lesión visible.
La ecografía transvaginal
La ecografía transvaginal permite examinar el útero, el endometrio y los ovarios.
Puede medir el grosor del endometrio y buscar:
- un engrosamiento;
- un pólipo;
- una masa;
- u otra anomalía.
Durante muchos años, las recomendaciones del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) consideraban que un endometrio de 4 mm o menos en la ecografía transvaginal podía constituir una evaluación inicial suficiente en algunas situaciones, sobre todo ante un primer episodio de sangrado.
Lo que cambió en las recomendaciones estadounidenses en 2026
En abril de 2026, el ACOG actualizó sus recomendaciones.
La organización recomienda ahora, en la mayoría de las pacientes con sangrado posmenopáusico, utilizar en la evaluación inicial una combinación de:
- la ecografía transvaginal;
- y una muestra de tejido endometrial.
Esta actualización sustituye a un enfoque anterior en el que la ecografía transvaginal sola podía considerarse suficiente en algunas pacientes con un endometrio de 4 mm o menos.
El objetivo declarado por el ACOG es mejorar la detección precoz y reducir el riesgo de pasar por alto un cáncer.
Atención: se trata de una recomendación estadounidense
Esta recomendación no debe presentarse como una regla universal ni como una recomendación francesa.
Las prácticas pueden variar según:
- las recomendaciones nacionales;
- los antecedentes de la paciente;
- el aspecto del endometrio;
- los factores de riesgo;
- la repetición de los sangrados;
- la toma eventual de un tratamiento hormonal.
El médico elige, por tanto, las pruebas adecuadas según la situación individual.
La biopsia de endometrio
La biopsia de endometrio consiste en tomar un pequeño fragmento de la mucosa que recubre el interior del útero.
A menudo se realiza en la consulta con una cánula fina.
La muestra se analiza después en un laboratorio de anatomía patológica para buscar en particular:
- una hiperplasia;
- lesiones atípicas;
- o un cáncer.
La histeroscopia
La histeroscopia permite examinar directamente la cavidad uterina con una cámara fina introducida por vía natural.
Puede permitir:
- identificar un pólipo;
- localizar una anomalía;
- tomar biopsias dirigidas;
- y, en algunas situaciones, tratar un pólipo en el mismo acto.
La Dra. Maazouzi realiza la histeroscopia en el Hôpital Privé Beauregard, según la indicación médica.
¿Y si tomo un tratamiento hormonal de la menopausia?
Algunas pautas de tratamiento hormonal pueden provocar sangrados, sobre todo:
- al inicio del tratamiento;
- después de un cambio de dosis;
- o al cambiar de pauta terapéutica.
Por tanto, no todos los sangrados con tratamiento hormonal corresponden a la misma situación que un sangrado inexplicado en una persona sin tratamiento.
Sin embargo, un sangrado:
- inesperado;
- persistente;
- recurrente;
- o diferente de la pauta habitual
debe comentarse con el médico.
Las recomendaciones del NICE actualizadas en 2026 distinguen, además, de forma explícita el sangrado posmenopáusico inexplicado de los sangrados que pueden atribuirse al tratamiento hormonal de la menopausia.
¿Qué ocurre si el primer estudio es tranquilizador pero el sangrado vuelve?
Si el sangrado reaparece, hay que volver a consultar.
Un resultado inicial tranquilizador no significa que deba ignorarse un nuevo sangrado varias semanas o meses después.
Puede ser necesaria una nueva evaluación, en particular si:
- el sangrado persiste;
- se vuelve más abundante;
- reaparece;
- o aparecen nuevos síntomas.
¿Cuándo hay que consultar rápidamente?
Consulte sin demora si:
- aparece un sangrado después de la menopausia, aunque sea mínimo;
- el sangrado vuelve tras un primer estudio;
- toma tamoxifeno y presenta un sangrado vaginal;
- un tratamiento hormonal se acompaña de un sangrado inesperado, persistente o inhabitual.
Las recomendaciones del NICE consideran el sangrado posmenopáusico inexplicado como un síntoma que justifica una evaluación para descartar un cáncer de endometrio, con un grado de urgencia adaptado en particular a la edad.
¿Cuándo llamar a urgencias?
En caso de:
- sangrado muy abundante;
- mareo;
- pérdida de conocimiento;
- dolor intenso;
- debilidad importante;
llame al 15 o al 112 (en Francia).
En resumen
- Un sangrado que aparece más de 12 meses después de la última regla debe evaluarse.
- La mayoría de las causas son benignas.
- Un metaanálisis de 129 estudios estima que alrededor del 9 % de las mujeres con sangrado posmenopáusico tienen un cáncer de endometrio.
- Alrededor del 91 % de las mujeres con cáncer de endometrio han presentado un sangrado posmenopáusico.
- El estudio puede incluir una exploración ginecológica, una ecografía transvaginal y, según el contexto, una biopsia de endometrio o una histeroscopia.
- Desde abril de 2026, el ACOG recomienda combinar ecografía + muestra endometrial desde la evaluación inicial en la mayoría de las pacientes, pero se trata de una recomendación estadounidense.
- Un nuevo sangrado tras un primer estudio tranquilizador debe llevar a volver a consultar.
Información médica: este artículo proporciona información general y no sustituye a una consulta. Solo una exploración médica permite identificar la causa de un sangrado después de la menopausia y determinar las pruebas necesarias.
Fuentes médicas y científicas
Clarke MA, Long BJ, Del Mar Morillo A, Arbyn M, Bakkum-Gamez JN, Wentzensen N. Association of Endometrial Cancer Risk With Postmenopausal Bleeding in Women: A Systematic Review and Meta-analysis. JAMA Internal Medicine. 2018;178(9):1210-1222. DOI: 10.1001/jamainternmed.2018.2820. PMID: 30083701. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30083701/
American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). Updated Guidance Regarding the Role of Transvaginal Ultrasonography in Evaluating the Endometrium of Individuals With Postmenopausal Bleeding. 16 de abril de 2026. PMID: 41990335. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41990335/
American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG). ACOG Publishes Updated Guidance on Evaluation of Postmenopausal Bleeding. 16 de abril de 2026. https://www.acog.org/news/news-releases/2026/04/acog-publishes-updated-guidance-evaluation-postmenopausal-bleeding
National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Suspected cancer: recognition and referral — NG12. Actualizado el 15 de abril de 2026. https://www.nice.org.uk/guidance/ng12
Solicite cita con la Dra. Yasmine Maazouzi en el Hôpital Privé Beauregard (23 Rue des Linots, Bât. B5 ICOGM, Marsella 13004) para la evaluación de un sangrado después de la menopausia.